Santiago Tejedor
Cooperar en lugar de competir
Santiago Tejedor

¿Por qué educamos tantas veces para competir y tan pocas para cooperar?
Desde edades muy tempranas aprendemos a comparar notas, resultados y posiciones. Sin embargo, muchos de los grandes desafíos que afrontaremos como sociedad no podrán resolverse individualmente.
El trabajo colaborativo enseña a negociar, escuchar, compartir responsabilidades, gestionar conflictos y reconocer las capacidades de los demás. Cooperar no significa renunciar a la excelencia personal; significa comprender que nuestras capacidades pueden multiplicarse cuando aprendemos a ponerlas al servicio de un objetivo común.
Llegar primero puede resultar satisfactorio. Pero conseguir que un grupo entero avance, aprenda y mejore constituye un aprendizaje mucho más complejo. La cooperación también es una competencia para la vida.
20 de enero de 2026
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