Santiago Tejedor
La educación como aventura
Santiago Tejedor

¿Y si aprender pudiera parecerse más a una expedición que a un examen?
Toda aventura comienza con incertidumbre, preguntas y un territorio que todavía desconocemos. Precisamente por eso despierta nuestra curiosidad y nos obliga a avanzar.
La educación puede recuperar ese espíritu de exploración. Investigar, experimentar, equivocarse, buscar alternativas, descubrir y compartir lo aprendido convierte al estudiante en protagonista y no únicamente en receptor de información. El profesor puede actuar entonces como quien entrega mapas, plantea desafíos y acompaña el recorrido sin caminar en lugar del alumno.
El conocimiento también posee territorios desconocidos y mapas incompletos. Quizá por eso aprender continúa siendo una de las grandes aventuras humanas.
29 de enero de 2026
Compartir: