Santiago Tejedor
Convivir con la incertidumbre

¿Estamos preparando a los estudiantes para profesiones que quizá todavía no existen?
Resulta imposible anticipar todos los cambios tecnológicos, sociales y laborales que se producirán durante las próximas décadas. Intentar proporcionar respuestas para cada escenario sería una tarea imposible.
Por eso necesitamos fortalecer capacidades que puedan acompañarnos en contextos diferentes: aprender, adaptarse, colaborar, crear, comunicar, preguntar y pensar críticamente. Más importante que memorizar un mapa concreto puede ser aprender a orientarnos cuando las referencias cambian.
La incertidumbre no tiene por qué convertirse únicamente en amenaza. También puede ser un espacio de oportunidad y descubrimiento. La educación del futuro no puede ofrecernos mapas completos, pero sí enseñarnos a caminar cuando el mapa todavía está por dibujar.