Convivir con la incertidumbre

Santiago Tejedor
Niño contemplando un poblado asiático de montaña, con una libreta "Aprender. Vivir. Compartir. Transformar."

¿Estamos preparando a los estudiantes para profesiones que quizá todavía no existen?

Resulta imposible anticipar todos los cambios tecnológicos, sociales y laborales que se producirán durante las próximas décadas. Intentar proporcionar respuestas para cada escenario sería una tarea imposible.

Por eso necesitamos fortalecer capacidades que puedan acompañarnos en contextos diferentes: aprender, adaptarse, colaborar, crear, comunicar, preguntar y pensar críticamente. Más importante que memorizar un mapa concreto puede ser aprender a orientarnos cuando las referencias cambian.

La incertidumbre no tiene por qué convertirse únicamente en amenaza. También puede ser un espacio de oportunidad y descubrimiento. La educación del futuro no puede ofrecernos mapas completos, pero sí enseñarnos a caminar cuando el mapa todavía está por dibujar.

10 de junio de 2026

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