Santiago Tejedor
El poder de una buena pregunta

¿Puede una pregunta ser más importante que una respuesta?
Las grandes investigaciones, descubrimientos y aventuras intelectuales suelen comenzar de la misma manera: alguien observa lo que otros daban por sentado y se atreve a preguntar. La curiosidad aparece cuando descubrimos que entre lo que sabemos y lo que queremos saber existe todavía un territorio por explorar.Necesitamos aulas donde preguntar no sea interrumpir, sino participar.
Formular una buena pregunta obliga a relacionar conocimientos, identificar aquello que no comprendemos y adoptar una posición activa frente al aprendizaje. El profesor no debería ser únicamente quien proporciona respuestas, sino también quien crea las condiciones para que aparezcan nuevas preguntas.
Hay respuestas que cierran conversaciones. Las mejores preguntas pueden abrir mundos. Quizá una de las mayores conquistas educativas sea conseguir que un estudiante salga del aula con más preguntas de las que tenía al entrar.