Seguir aprendiendo

Santiago Tejedor
Viejo indio nativo americano leyendo libros antiguos con una lupa

¿Y si el verdadero objetivo de la educación fuera conseguir que nunca quisiéramos dejar de aprender?

Los títulos certifican etapas, los exámenes evalúan determinados conocimientos y los cursos tienen una fecha de finalización. La curiosidad, en cambio, no debería graduarse nunca.Un mundo cambiante necesita personas capaces de continuar preguntando, leyendo, viajando, escuchando, experimentando y descubriendo.

El aprendizaje permanente es mucho más que una competencia profesional para adaptarse al mercado laboral: es una manera de relacionarnos con la vida y mantener abierta nuestra capacidad de asombro.

Quizá el éxito de un profesor no pueda medirse únicamente por aquello que sus estudiantes saben al terminar una asignatura, sino también por sus ganas de continuar descubriendo. Educar puede consistir, finalmente, en encender una curiosidad que siga viva cuando ya no quede ningún profesor delante.

17 de julio de 2026

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