Inteligencia artificial, inteligencia humana

Santiago Tejedor
Ilustración de Santiago Tejedor enfentando una Inteligencia Artificial

¿Qué capacidades deberíamos proteger en un mundo de inteligencia artificial?

Las herramientas generativas pueden redactar, traducir, resumir, programar, crear imágenes y responder preguntas en cuestión de segundos. Su potencial educativo es enorme, pero precisamente por ello necesitamos evitar una incorporación basada únicamente en la fascinación tecnológica. La cuestión fundamental no es solo qué puede hacer la IA, sino qué queremos seguir aprendiendo a hacer nosotros.Si utilizamos una herramienta para evitar sistemáticamente leer, escribir, calcular, imaginar o buscar información, corremos el riesgo de convertir una ayuda en una sustitución.

La educación debería utilizar la IA para ampliar posibilidades: comparar respuestas, generar hipótesis, explorar alternativas, personalizar aprendizajes o estimular la creatividad. Pero siempre preservando el ejercicio de capacidades como el criterio, la curiosidad, la argumentación, la empatía y la creatividad.

El desafío no consiste en enfrentar inteligencia artificial e inteligencia humana. Consiste en establecer una relación en la que la primera contribuya a fortalecer la segunda. Necesitamos estudiantes que sepan utilizar estas herramientas, pero también cuestionarlas, corregirlas y prescindir de ellas cuando sea necesario. Educar en tiempos de IA debería significar, sobre todo, aprender a pensar mejor.

4 de noviembre de 2025

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