Santiago Tejedor
Pensar antes de compartir
Santiago Tejedor

¿Cuántas veces compartimos algo simplemente porque confirma aquello que ya pensábamos?
Las redes sociales están diseñadas para favorecer la reacción inmediata: vemos, sentimos, pulsamos y compartimos. Sin embargo, la ciudadanía democrática necesita exactamente lo contrario: tiempo para pensar.
Antes de difundir un contenido deberíamos preguntarnos quién lo publica, qué evidencias aporta, cuándo fue creado, qué fuentes utiliza y qué intereses pueden existir detrás. Unos segundos de comprobación pueden impedir que contribuyamos involuntariamente a amplificar una falsedad.
La alfabetización mediática comienza también en estos pequeños comportamientos cotidianos. A veces, combatir la desinformación empieza simplemente deteniendo el dedo antes de pulsar «compartir».
23 de febrero de 2026
Compartir:

