Santiago Tejedor
El valor de la palabra

¿Somos conscientes de lo que pueden provocar nuestras palabras?
Con ellas podemos enseñar, acompañar, emocionar y construir, pero también excluir, humillar, manipular o desinformar. Nunca habíamos tenido tanta capacidad para hacer llegar nuestras palabras tan lejos y tan rápidamente.
Educar en comunicación significa trabajar la responsabilidad sobre aquello que decimos, escribimos y publicamos. Antes de enviar un mensaje deberíamos preguntarnos si es cierto, si es necesario y qué consecuencias puede producir. La competencia comunicativa no consiste únicamente en expresarse correctamente, sino en comprender el impacto de nuestra expresión sobre los demás.
En un mundo donde cualquiera puede disponer de una audiencia global, aprender a utilizar responsablemente la palabra resulta fundamental. La libertad de expresión adquiere todo su sentido cuando camina acompañada de responsabilidad.

